domingo, 7 de agosto de 2011

Segunda Parte

El Viaje

Tarde gris y muy fría. De esas tardes en las que no se ve mucha gente en las calles, y las cuales me vengo acostumbrando. Sabía que se pondría aún más fría pero desde mi asiento de la linea 152 no parecía tan malo.
Recorro la ciudad, esa ciudad que siempre me deja perpleja y que no puedo dejar de admirar. Ese paisaje que me lleva hacia el pasado, hacia años anhelados; a sueños lejanos que se pierden en el aire.Tal vez sea esa la causa de mi encanto.La esperanza de reencontrarme con ellos...

La última vez que visite la rivera, me remonta muchos años atrás, años de tizas y guardapolvo; pero la recuerdo intacta, alegre y siempre ese lindo sonido que la caracteriza.
Con miedo de perderme, me dirigí hacia el señor que manejaba el colectivo y le pedí que me avisara cuando llegaramos a destino. Pero a decir verdad, no hizo mucha falta que me avisara. La misma ciudad me iba mostrando el camino ( es curioso como muchas veces miramos sin ver, o vemos sin mirar), comencé a notar como las calles comenzaban a tomar otro color: ya no me encontraba con aquellos edificios lujosos, que llegan hasta las nubes; se transformaban en galpones abandonados, deteriorados por el paso del tiempo. Otros para disimular las grietas, son vestidos de color.
En ese momento me comencé a sentir entusiasmada y maravillada con lo cotidiano, con lo que para muchos sólo son calles, galpones o casas mundanas. Me remontan a  aquella frase de J.L.B: " HE DICHO ASOMBRO... DONDE OTROS DICEN COSTUMBRE". La cual comienza a identificarme...

sábado, 6 de agosto de 2011

El comienzo....

Con este tango que es burlón y compadrito
se ató dos alas la ambición de mi suburbio;
con este tango nació el tango, y como un grito
salió del sórdido barrial buscando el cielo;
conjuro extraño de un amor hecho cadencia
que abrió caminos sin más ley que la esperanza,
mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia
llorando en la inocencia de un ritmo juguetón.

Por tu milagro de notas agoreras
nacieron, sin pensarlo, las paicas y las grelas,
luna de charcos, canyengue en las caderas
y un ansia fiera en la manera de querer...

Al evocarte, tango querido,
siento que tiemblan las baldosas de un bailongo
y oigo el rezongo de mi pasado...
Hoy, que no tengo más a mi madre,
siento que llega en punta 'e pie para besarme
cuando tu canto nace al son de un bandoneón.

Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera
y en un pernó mezcló a París con Puente Alsina.
Triste compadre del gavión y de la mina
y hasta comadre del bacán y la pebeta.
Por vos shusheta, cana, reo y mishiadura
se hicieron voces al nacer con tu destino...
¡Misa de faldas, querosén, tajo y cuchillo,
que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón.


Al abrir los pesados ojos, una imágen borrosa y un leve sonido que se transforma en melodia. Una guitarra,  piano y bandoneón...Y una voz chillona y sufrida, que narra en forma de versos sus pesares. Al mirar por la ventana, ver una gran sonrisa, la pequeña radio y mi abuelo pegado a ella; con sus ojos cerrados, anhelado quién sabe que.  Son mis primeros recuerdos, el primer contacto con la música, con la milonga.

Hay quien dice que el tango es Buenos Aires y quien que Borges es Buenos Aires mismo.

Caminando por aquellas calles, deteniendome para apreciar su arquitectura; algunas conservan ese misticismo, otras, modernas, ostentosas. Tantas veces habia recorrido esos caminos, esos paisajes, simplemente por gusto propio, por ocio. Nunca hubiera imaginado que mis pasos seguian otros pasos, de un tiempo ya lejano.
Sigo caminando para inevitablemente transportarme hacia otra época, una época en blanco y negro. Eran tiempos no tan modernos: no veia taxis, grandes departamentos,  ni asfaltos; simplemente las típicas casas bajas con sus patios y aljibes.
Eran años de cambio, de sueños. Por esos años nació un personaje que nos envolveria con sus poemas y metáforas sobre una ciudad mítica; una ciudad que ya no existe, pero que tocodavia se puede sospechar.
Nacido exactamente en Tucumán 840, entre Suipacha y Esmeralda (zona de Palermo), corría el año 1899.  Esa primera casa, de techos bajos y con un aljibe en el patio, funciona como un pretexto al que Borges siempre regresa (por ejemplo en el poema Buenos Aires 1899) para recordar "la vaga astronomía del niño" y también conjeturar esa Buenos Aires incipiente.Cuando la familia Borges regresa de Europa en 1921, se instala en una casa ubicada en Serrano 2147, ubicadas entre las actuales Scalabrini Ortíz, Córdoba, Juan B. Justo y Nicaragua.

Sigo mi camino, tratando de imaginar como serian aquellos años, tan distantes ahora. Pensando en aquella mitología barrial" de guapos, orilleros, esquinas y rincones, que construyó através de escritos como: El hombre de la Esquina Rosada, El Sur, El puñal o El Aleph. Por medio de sus palabras se puede viajar hacia una Buenos Aires, real o ficticia. La Buenos Aires de Borges: Una ciudad construida con palabras ha reemplazado a otra hecha de imágenes-no necesita de imágenes estan en su mente, en su puño- ,en los cafés ya no se reúnen amigos a leer poesía, a debatir; los cines han sido ocupados por sectas y predicadores delirantes. Supo convertir a cuchilleros en héroes que se enfrentaban a traidores.

Borges decía que, pese a los años pasados en Europa, los de su formación, él siempre había vivido en Buenos Aires. Claro que se refería a su Buenos Aires, a su invento.

Dicen que la música alegra el corazón. Tal vez sea una frase armada pero muchos basan sus vidas, sus historias en ella, en la música. El Tango: nacido en una época naciente, de raíces humildes. Una mujer, la noche, aquel Buenos Aires, los malevos; ese misticismo que lo rodea y lo ha hecho tan famoso por todo el mundo. Ni el mismo Carlos Gradel hubiera imagino hasta que rincones inóspitos llegaria su amada melodía.
Muchas veces el tango y Borges van de la mano; tal vez sin querer.  Y se hacen de Buenos aires. El tango busca las historias de los hombres y mujeres, de la acción que transcurre en la ciudad y sus laberintos, en la ribera; también es donde Borges inicia su baile de letras. Ambos: música de tango y literatura de Borges van juntos los dos, como dos que se quieren y se desquieren, todo depende de la hora. Y de los inmigrantes que entren en esas músicas del bandoneón y de las palabras escritas.
 Tanto Borges como el tango se amparan y habitan el mismo lugar, un no lugar, un no tiempo : ya sea que este leyendo El hombre de la esquina rosada o escuchando un tango; sin importar en que lugar del mundo se encuentre o en que época. Ambos poseen la habilidad de transportar a sus destinatarios a la ciudad del baile, del malevaje, de los arrabales de la  Buenos Aires del 1900.

Deteniendome en las fotografías de los arrabales de aquellos años, de fondo escucho a la guía que nos cuenta una anécdotas sobre ellas: Los guapos y malevos de los que se jactan, son personajes reales que Borges conoció en su juventud. El caso de Nicanor Paredes es uno de los más interesante.En realidad se llamaba Nicolás Paredes, un caudillo y caid del barrio de Palermo a quien Borges recurrio como fuente de información para escribir su vida de Carriego.
En una de sus entrevistas comentaba que cuando escribio "El hombre de la esquina rosada" lo hizo pensando en Nicolás Paredes; el acababa de morir. Escribía cada frase y trataba de encontrarle la misma entonación.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Notas sobre Cosmopolis

Una hermosa tarde, con frio pero con los ingredientes justos para recorrer la ciudad. Mientras transitaba por aquellas angostas y sombrías calles, donde el sol no llega a asomarse; para ello  debe luchar con los enormes guardianes . La ciudad posee un sin fin de opciones para deleitarse con su historia. No solo sobre ella sino a cerca de los grandes personajes que la representan. Una de esas alternativas es Cosmopolis.
 Pero antes de llegar a la Casa de la Cultura en donde se encuentra la muestra, una parada obligada es la Plaza de Mayo. Para quienes transitan poresas calles es común esa postal, pero para otros que son visitantes, el paso por esa rotonda  es casi obligada. Me detuve, simplemente a admirar aquella escena , como si observara una pintura, una fotografía.
 El aire nos envolvia de argentinidad. No solo por aquellos edificios emblemáticos e históricos, sino precisamente por sus actores del momento: los turistas con sus camaras, los que luego de finalizar la jornada laboral emprenden viaje, y los que simplemente deciden admirar la historia un poquito más de cerca; junto con los que buscan hacer historia, reclamando firmemente lo que les corresponde, como es el caso de la lucha de los ex combatientes de malvinas.
Tarde en llegar... me perdi. Los edificios que lo rodean son similares: antiguos, con  entradas imponentes; sin dudas un deleite para los admiradores de los edificios con historia.
Finalmente me encontraba en la entrada de la Casa de la Cultura. Un edificio de fachada antigua, con enormes escaleras  y sus puertas de madera, que al atravezarlas ya se podia percibir  la historia en el aire. Una vez dentro ,y al observar la arquitectura del lugar da la sensación de estar en otra época,puesto que conserva una ambientación antigua: las puertas, la recepción; la cerámica del suelo pareceria graáfito, la cual forman imágenes y en el centro  escrito LA PRENSA.
 El edificio fue ideado por José C. Paz, fundador del diario La Prensa. Hacia 1900 ya se lo consideraba, por calidad técnica, nivel informativo y tirada, uno de los más importantela bibloteca infinita y ls del mundo.  En 1993, fue adquirido por uno de los grupos económicos más poderosos de la Argentina. Ese mismo año, el Gobierno de la Ciudad alquiló el edificio. Desde entonces la Casa de la Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires funciona en la antigua sede del diario.
Al llegar ya se encontraban varias personas a la espera de poder visitar la muestra. Debiamos  esperar porque se encontraban filmando. Cuando pudimos descender al subsuelo, en donde se encuentra las muestra, inmediatamente uno se aisla del afuera, de la ciudad, del ruido, de los taxis y la gente; de ese modo poder apreciar al máximo su significado. Lo primero que uno se encunetra es un absoluto silencio que rodea el lugar. De fondo, lo que pareceria ser el silbido de un hombre.
La muestra cuenta con 150 fotografias y 7 piezas audiovisuales sobre el camino literario de Borges. El recorrido cronológico cuenta con : Fundacion mítica, fervor Buenos Aires, el sur metafísico, la ciudad transfigurada, el heresiarca canonizado y cosmopolis.
La obra gira entorno al escritor y su eterna relación con la Ciudad. Incluye fotos históricas en blanco y negro de la familia del autor y citas de su obra, en las que describe a la Ciudad. Hay videos históricos y artísticos que interpretan sus poemas.
Algunas de esas fotografías corresponden a las casas bajas, las famosas casa bajas de Palermo. Obviamente tuve que leer debajo de ellas para saberlo. No lucian como en la actualidad, esos enormes edificios lujosos, al contrario, se parecian más a cualquier casa humilde de las provincias del norte. La guía nos comentaba que por esas calles transitaba Borges " en busca de un aura fugitiva" explorar el aura de sus calles, en busca de inspiración. La llamaba "ciudad blanca" por sus casas bajas, con patios y zanjuanes.

"HE DICHO ASOMBRO...DONDE OTROS DICEN COSTUMBRE" J.L.B

 En un cuarto aparte, tres espejos y pantallas de video crean el sentido del laberinto de “La Biblioteca de Babel” . Como Buenos Aires fue una influencia enorme en la vida y la obra de Borges, él también ha dejado su marca en la cultura de la Ciudad y en la literatura del mundo.

A lo largo del recorrido se presentan fotografías y grabaciones de amigos y personajes que lo acompañaron : Macedonio Fernandez, Escasinos Assens, Alejandro Xulsolar, entre otros.
Tiene un lugar especial la Ciudad en su vida, la cual es representada a traves de unas enorme pantalla, con imágenes de la ciudad de aquella época.
Otro lugar destacado, son las fotografias de los viajes que realizó por el mundo durante sus ultimos años, acompañadas por los pensamientos que le generaban en ese momento: el desierto, atenas, el templo de poseidon, la diosa galica, y un apartado sobre los sueños.
Estaba por irme, cuando descubri un pequeño cuartito. En el cual se encontraba una pequeña tele con unos auriculares. En el se proyectaba imágenes de arrabales,como si fuera una especie de cortometraje  de épca, en la cual sus actores eran: la ciudad, el baile y las peleas en donde se empeñaba el cuchillo y se era malevo. Al compas de la música , de fondo se escucha a Borges recitando su poema TANGO. 
Sin lugar a dudas una gran exposición, que debe ser visitada más de una vez.

martes, 26 de julio de 2011

Proyecto Narrativo : Imágenes de la primera visita la exposisición de Cosmopolis...



campamento de los veteranos de guerra, luchando por su reconocimiento.



fotografías de las casas bajas de la zona de palermo de aquellos años.





martes, 19 de julio de 2011

Proyecto narrativo...

Hola!Buenas... Comento que recien estoy un poco más de lleno con el proyecto narrativo, ya que estas semanas estaba con finales.
Por lo que pude ir leyendo de varios compañeros, considero que estamos todos más o menos en la misma situación, empezando a descifrar cual va a ser la orientación del proyecto.
Durantes estas semanas estuve pensando cual seria la orientación de mi proyecto, se me ocurrieron varias ideas que con el paso de los días quedaron en eso, solo ideas. Con lo cual para ordenarme un poco lo primero que me plantie fue si haria una crónica o un texto narrativo. Tomando los trabajos realizados durante el primer cuatrimestre, realmente disfrute mucho la visita al espacio cultural; narrar lo que habiamos visto y vivido. Una vez que decidí que haria una crónica, comence a buscar espacios interesantes y que me  inspiraran a escribir. Estuve buscando en internet,  y encontre una muestra que ofrece la Casa de la Cultura:  "Cosmopolis, Borges y Buenos Aires" es una instalación audiovisual que recorre la obra del escritor y su relación con la Ciudad. Realmente me llamo la atención como plantean la relación de sus escritos con la ciudad... No se si estoy bien orientada, si es fructible, por eso escucho opiniones.

domingo, 12 de junio de 2011

El Viaje

  • Narración a partir de la visita al evento cultural.


Desde lo alto se podían ver las nubes. Jamás había contemplado el cielo desde tan cerca. Tampoco era como de niña imaginaba que serian, hasta soñaba con ellas, con el poder tocarlas, tenerlas en sus manos. Recordaba, que de niña su madre le contaba que tocar las nubes era como si tocara un pedacito de algodón, tenía esa sensación suave y esponjosa. Se pasaba horas y horas recostada en el jardín de su casa, sobre el pasto húmedo, solamente para observar en lo alto esas inmensas nubes. Imaginaba formas y pensaba que algún día llegaría hasta ellas. Siempre guardó grabada en su mente esa sensación de suavidad. Anhelaba poder comprobar si lo que su madre le había contado era verdad.
Después de tantos años, por fin podría comprobar esa sensación. Claro está, que habían pasado los años, y ya no poseía esa ingenuidad e inocencia propias de la infancia. Todo era nuevo, una travesia. El hecho de dejar en tierra todo lo que era importante para ella.
Jamás había estado mucho tiempo separada de sus afectos, de su madre y su hermano, ellos eran todo para ella. Por lo cual, esta seria la oportunidad para estar por su cuenta, de estar sola y poder crecer. Sabía que sería difícil, pero también que el resultado valdría la pena. Tampoco quería pensar demasiado en ello, porque tenia la sensación de que si lo hacía, inmediatamente daría la vuelta y volvería con ellos. Todos esos pensamientos dando vueltas por su mente. De repente, siente que alguien toca suavemente su hombro. Al levantar la mirada observa a una rubia alta que le sonreía; mientras observaba el movimiento de su cara, de forma chistosa, quería reírse, pero luego se dio cuenta que algo importante le decía. Desprende de sus oídos los auriculares del mp3, y le pregunta que es lo que le habia dicho.

* Señorita le queríamos informar que en unos segundos llegaremos a destino. Por favor le pedimos que se ponga el cinturón de seguridad.
* Ok, disculpá. No te había escuchado – le responde - , estaba con los auriculares, muchas gracias.

Ya en tierra, miraba a su alrededor, desconcertada. Las personas corrían con miles de valijas para llegar a tiempo y no perder su vuelo. Unos iban, otro volvían.
Se tomo un momento para observar a los empleados de la cafetería del aeropuerto. Quería apreciar cada detalle. No le hizo falta mucho tiempo para darse cuenta que ya no estaba en su hogar, en su tierra. Con sus valijas llenas de recuerdos y esperanzas logró llegar, no sin esfuerzo, hasta las enormes puertas que daban a la salida. Una vez afuera, el sol encandilaba sus ojos. Debía de hacer poco más de 25º, un lindo día primaveral. Hacía mucho tiempo que no veía un sol tan grande y brillante. Sería porque en la otra punta del mundo, en la cual vivía, desde hacía meses solo tenían días de lluvia y viento, nubes y frío.
Cuando cruzó las puertas del aeropuerto, se asombraba porque parecía un mundo totalmente distinto al que se vivía dentro del mismo. No se observaba gente corriendo por todos lados. Solamente habia seres que caminaban de forma distendida entrando a las pequeñas tiendas aledañas al aeropuerto. De repente observa que un hombre robusto, de grandes bigotes (similar a su tío, del cual siempre se reía por su apariencia de dibujo animado) se le acerca. Al principio, ninguna de las palabras que le decía le resultaban familiar. Hablaba raro, en un idioma desconocido para ella. Entre ese mar de dudas solo pudo comprender una palabra: “taxi”. No supo que fue lo que le había dicho previamente, pero pudo darse cuenta que ese hombre era un taxista, y presuponía que le estaba ofreciendo llevarla a destino. Con un francés improvisado intentó comunicarse con él. Sacó de su bolsillo un papel viejo, arrugado y roto que decia: Bernard Arbier, y una dirección. El hombre comprendió que ese era el destino de su viaje. Le sonrió, expandiendo las grandes arrugas que surcaban su rostro y tomo sus valijas con el fin de guardarlas en el baúl.
Durante el viaje en taxi, observaba el paisaje; las grandes y antiguas plazas, los enormes edificios, las personas que caminaban en las calles, todo. No quería perderse nada, todo era nuevo para ella. Sentía lo mismo que cuando era chica y sus padres la llevaban a pasear: ansias de conocer. No sabía que era lo primero que haría, que lugares visitaría. Había tanto por ver y recorrer, tantas personas nuevas por conocer. Sentia que ya nada era lo mismo, incluso el aire que rozaba su piel. Esa gran ciudad parecía tan avanzada, tan moderna, algo que hacía que su país pareciera arcaico. Al fin de cuentas no le importaba. Llevaba su patria en la sangre, esos hermosos y gratos lugares que tan felíz la habían hecho. Sus costumbres, sus amigos, y por sobre todo su familia.
Mientras ella observaba el paisaje sentía la mirada del taxista desde el espejo retrovisor. Como no dominaba bien el idioma solo se limito, con muchos nervios de no equivocarse, a preguntarle si conocía el lugar y si faltaba mucho tiempo para llegar. El taxista se dió cuenta de que era extranjera, y devolviendole la mirada por el espejo retrovisor le dice que solo quedan unas calles más. Con lo cual, aprovechó el resto del viaje para preguntarle quien era, cual era su lugar.

* Florencia es mi nombre – le dijo- vengo desde Argentina. Llegue a través de un intercambio estudiantil de la universidad de Buenos Aires, pero mi estadía es solo por cuatro meses.
* Que bien – responde el taxista- es una gran oportunidad. Es una bella ciudad para aprender muchísimas cosas. En pocos dias tu francés mejorará, tan solo por hablar con la gente de aquí.

En ese momento, y para asombro de Florencia, habían llegado a destino. Una pequeña casa rústica, típica de la ciudad, con grandes ventanales antiguos, de color oscuros, esos de los que no se pueden ver de afuera hacia adentro, pero si a la inversa. Un enorme jardín delantero que daba la sensación de que esa casa era habitada por un amante de las flores y las plantas. Plantas exóticas, de todos los tamaños y colores, que ni siquiera Florencia se imaginaba que existían. Todo el lugar tenia un hermoso y dulce aroma perceptible desde lo lejos.
En la puerta de la casa aparece un joven. Alto, de tez trigueña y grandes ojos miel. Se quedo mirándolo, tratando de calcular su edad. El único resultado al que llego fue que tendría casi su misma edad. Junto a él se encontraban sus padres. Un hombre serio, de seño fruncido y pipa en mano. La primera impresión fue de susto, por no saber con que se encontraría. No duro mucho, en pocos segundos se esfumaría, ya que fue él el primero en recibirla con un abrazo afectuoso. La madre, una señora de apariencia amable, muy risueña y de imagen acogedora, tambien se acerco a recibirla. El joven no duda en seguirlos y se presenta. Era Bernard, el muchacho que había contactado desde Buenos Aires para que pueda hospedarse en su casa. Sin dudar, presenta a su padres. Ella Elizabeth y el Rupert. El taxista deja las valijas junto a ella y un número telefónico por si en algún momento desearia realizar un recorrido turístico por la ciudad.
Al entrar en la casa, Elizabeth le muestra las habitaciones para que se familiarice. Decorada al estilo romántico, con flores en cada rincón y muebles antiguos que la añejaban aun más. En los pasillos podía observar cuadros con fotografías familiares, tanto actuales como antiguas.
Su habitación no era muy distinta a las demás, poseía ese toque romántico de las flores y los cuadros. La única diferencia era que en las paredes había siluetas de cuadros que ya no estaban. Observa detenidamente la habitación, y descubre que en realidad no es tan parecida a las demás. Siente que alguien más había estado alli no mucho tiempo atrás. En los muebles había pulseras, collares, revistas y discos desparramados. Objetos que no creía que pertenecieran a la madre. Sin darle más importancia de la necesaria, comenzó a desempacar sus cosas.
Tiempo después, Elizabeth toca su puerta para llamarla a cenar. Baja las escaleras, nerviosa. Eran personas nuevas, no los conocía, no sabía qué era lo que le podian preguntar. Sin dudas estaba feliz de haber llegado hasta allí. En el comedor todos estaban sentados, esperándola. Sobre la mesa, la cena. Algo similar a un pollo o un pavo, y los más diversos vegetales. Florencia, acostumbrada a la comida rápida y al delivery, típico de la ciudad, no vio su cena con demasiado entusiasmo. Sabia que el hambre que sentia después del largo viaje, le haria comer cualquier cosa sin importarle. Para su asombro, el pavo le resulto bastante sabroso, sin darse cuenta habia dejado limpio su plato.
En medio de la cena Bernard hizo de interlocutor, ya que dominaba bastante bien el castellano. Le preguntaron por su viaje y que le parecía todo lo que había visto. Florencia comentaba que había tenido un largo viaje, casi eterno, y que estaba fascinada con todo lo que había visto hasta ese momento.
Estaba ansiosa por empezar a recorrer la ciudad, empezaría al día siguiente, ya que tendría que ir a la universidad para realizar los trámites para comenzar a cursar. Florencia estudiaba desarrollo internacional, al igual que Bernard, con lo cual serian compañeros.
Esa noche, charlaron durante horas. Bernard le contó que con un grupo de amigos estaban organizando un club cultural, donde se podrían realizar diferentes actividades, tanto culturales como recreativas. A pesar de disfrutar cada segundo de esa charla, decide, casi a la fuerza, ir a descansar. La mañana siguiente sería larga y ajetreada. A punto de dormir en su nueva habitación, seguía sin creer que finalmente estaba allí, en esa ciudad inmensa, llena de sueños.
A pesar de su felicidad, sentia en su interior que estaba sola, que sus afectos y sus amores le hacían falta. Sabía que sería difícil, pero valdría la pena...

jueves, 26 de mayo de 2011

Club Cultural Matienzo (Primer evento)

Jueves por la noche, una noche que prometía ser la gran agasajadora de una nueva visita al CCM; es curioso, ya que,  no se observaba  en las calles la misma cantidad de personas caminando y encontrándose, como es característico de los viernes en el comienzo del fin de semana, del descanso y el ocio. Pero a diferencia del viernes de fiesta creo que el jueves por la noche es más propenso al encuentro con amigos, distenderse del trabajo y los problemas diurnos.
Por primera vez, fui la primera en llegar, suelo no ser muy puntual, pero en esta ocasión estaba tan ansiosa de llegar a Matienzo,  no quería perderme el inicio del evento al que asistiríamos. Debo reconocer que no fue en vano el hecho de llegar temprano, ya que pude observar detenidamente el contexto que rodea a Matienzo, algo que no había hecho en la anterior visita. Para empezar, lo más notorio que distingue a Matienzo del resto de las casas de la cuadra  es su fachada, el frente de la casa; en contraste con el blanco de las casas aledañas,  ésta se encuentra  totalmente decorada con dibujos similares a los grafitis, algo muy original y llamativo, lo cual genera en uno,  lo que el lugar busca, la curiosidad y finalmente entrar y descubrir lo que el CCM tiene para ofrecer.
Otra de las observaciones que pude realizar  mientras esperaba a mis compañeros, era la llegada al lugar de varias personas, pero no parecían que esa fuera su primera visita, sino hasta habitúes del lugar, como si allí se diera la cita de encuentro de varios amigos.
Finalmente llegaron mis compañeros y decidimos entrar. En principio decidimos visitar la muestra de cuadernos con la cual estábamos realmente intrigados, ya que cuando la vimos en la página del sitio como una de las actividades de la noche, nos llamo la atención como seria la temática de la misma. La cual nuevamente, como en la anterior  visita,  no coincidió con lo que había imaginado que sería. Me resulto interesante el hecho de encontrar  una habitación con las paredes forradas, en lo que serian unos bosquejos de dibujos, escritos, hasta retratos de personas; algunos más prolijos, otros más improvisados, pero todos con una idea surrealista y libre. En ningún lugar describía ni explicaba sobre que trataba la exposición, ni lo que estaba viendo, con lo cual pensamos que sería el solo hecho de conocer los trabajos y darle una libre interpretación.
Luego de ello decidimos ver si había otro evento en la terraza,  y nos encontramos con otro mundo. Personalmente me sentí como si hubiera entrado en  la casa de un vecino sin previo aviso;  fue raro,  porque había muchas personas conversando y cenando, pero percibido desde afuera daba una sensación de que todos se conocían entre sí, con lo cual se notaba demasiado que nosotros éramos los nuevos, como si fuéramos turistas. Rápidamente se me vino la imagen de estar en medio de una gran reunión de amigos, en la cual Matienzo es la cita obligada de los jueves. Sensación que fue percibida no sólo por mí, sino también por los chicos que estaban trasmitiendo  en vivo, el programa de radio “La Colmena”. En el programa,  daban una pequeña reseña sobre el público característico que cada noche asiste al CCM: los lunes son más formales, los miércoles es noche de hombres, y efectivamente, los miércoles la cita de amigos.
Mientras esperábamos ver el evento de la noche, una banda francesa, decidimos relajarnos y disfrutar del lugar. De pronto, se nos acercó una chica con un acento raro, consultándonos a cerca de lo que le habían dado en la entrada, sobre la consumición que daban junto con la entrada.  Parecía desorientada, perdida; la invitamos a sentarse con nosotros y nos comentó que debía encontrarse con sus amigas en Matienzo,  pero no las encontraba y no podía comunicarse con ellas. Inmediatamente nos dimos cuenta que era extranjera, ya que le costaba hablar en español.
Su nombre era Erika, nacida en Canadá, EE.UU; había llegado en febrero a  Argentina, a través de un intercambio impulsado por la Universidad. Llegó para estudiar Desarrollo Internacional y entre otras materias también español, su estadía termina en junio. Nos comentaba que,  uno de los objetivos principales de su viaje era  poder conocer personas y poder entablar una charla para perfeccionar su castellano.
Finalmente cuando mi reloj marcaba  la medianoche, comienza a sonar la banda, mientras comienza a llenarse el lugar. Una banda  cuya peculiaridad era su vocalista principal, una pelirroja, cuyas canciones eran en  francés; más allá de no entender que es lo que decía las letras de las canciones y, a través de las mismas, lograba transportarte hacia un lugar desconocido y familiar al mismo tiempo.
El poder sentirse, como si uno estuviera realmente en cualquier bar bohemio de los suburbios de la gran Francia, pero sin la necesidad de tener que viajar,  uno lo puede descubrir  con tal solo cruzar la vieja puerta de la casona de la calle Matienzo 2424.

LA HISTORIA (TOMA 2)

Club Cultural Matienzo..



¿Cómo es el nacimiento de un espacio cultural?¿¿Qué es lo que los impulsa a querer luchar por un lugar cultural?¿Cómo se lleva adelante el lugar?
El Club Cultural Matienzo se inauguro  el 7de noviembre de 2008, ubicado en la zona de Palermo/Colegiales, Buenos Aires; es un proyecto auto gestionado auto sustentado y colaborativo, miembro de MECA, ESCENA y Fora do eixo.
Matienzo nace como un sueño, un anhelo de un grupo de amigos por tener un espacio en donde llevar a cabo sus proyectos. Este grupo de amigos está conformado por cuatro de ellos que se conocían desde la adolescencia y el restante lo conocieron jugando al futbol, lo más interesante es que todos venían de ámbitos muy diferentes: una socióloga, un abogado, un especialista en sistemas, un cocinero y un artista visual. Reunidos con el objetivo de tener un lugar alternativo para la cultura, en donde los artistas nuevos y consagrados tengan su lugar para el encuentro.
 Todo comienzo a través de dos proyectos culturales diferentes. Por ese tiempo tres de ellos estudiaban en el ISN (internacional student network buenos aires): los cuales tenían un proyecto ocio-cultural, en el cual organizaban fiestas, torneos de futbol y ciclos de cine argentino subtitulado. Por otro lado, los otros dos se enfocaban en un proyecto de arte y cultura. Como ambos necesitaban de un lugar para llevar a cabo esos proyectos, decidieron compartir uno, y allí surgió la idea de ir por más y pensar en un proyecto más amplio.
Luego de visitar varias propiedades para dar forma al proyecto, dieron con una que los enamoro, y que hoy en día es la casona de Matienzo 2424. Más allá del encanto que generaba la casa, se encontraba bastante deteriorara y necesitaba de muchos arreglos. Pero con la ayuda de amigos y conocidos, además de las donaciones que recibían de todos, trabajaron para remodelarla lo más pronto posible, y así poder inaugurar y empezar a generar algunos ingresos para sustentar el lugar y poder recuperar algo de lo invertido.
 El objetivo principal era invitar a los artistas, que se sientan cómodos y libres para la concreción y difusión de sus proyectos, y  de ese modo darse a conocer como espacio cultural y por lo tanto, sea recomendado Matienzo como un buen lugar para presentar nuevas ideas y proyectos.
Con el paso del tiempo ese pequeño grupo de amigos fue creciendo y sumando ideas para nuevas actividades; hoy en día  Matienzo cuenta con más de 60 personas que conforman el grupo de trabajo en las distintas áreas, ya sea de música, artes escénicas, cine  y artes visuales, arte, literatura, formación, etc. Quienes son los encargados de poner en marcha todas las actividades que se pueden apreciar en el CCM.


lunes, 16 de mayo de 2011

Armando la historia..



El Club Cultural Matienzo es un multiespacio dedicado a la generación, producción y presentación de contenidos culturales. Inaugurado el 7 de noviembre del 2008, el Club Cultural Matienzo está situado en la zona de Palermo/Colegiales, Buenos Aires, en una casa de tres pisos construida en 1922 y restaurada por los creadores del proyecto.

Matienzo es un proyecto concebido e implementado en forma independiente por un grupo de amigos, grupo que fue y sigue ampliándose con personal rentado, semi-rentado y voluntario, hasta formar un equipo de trabajo que hoy cuenta con más de 20 personas y que ha implementado una metodología de trabajo que constituye una de las características distintivas del proyecto.
El proyecto se sostiene económicamente en base a los propios recursos generados por éste, a través de los ingresos en concepto de entradas a espectáculos y de lo generado por el área gastronómica. Más allá de las políticas de captación de apoyos y subsidios, la auto financiación es uno de los grandes objetivos del Club.
La metodología de trabajo es el colectivismo y la autogestión, desarrollando espacios de gestación de ideas y proyectos a través de los cuales los artistas y todos los interesados pueden transformarse en gestores y productores de sus propios eventos y ciclos. De esta manera y en el marco del club, se generan interacciones creativas, y se idean eventos y proyectos que reflejan los intereses y valores de los propios artistas y productores involucrados.
Los equipos de trabajo del Club Cultural Matienzo se organizan en torno a una Comisión Directiva y un Área de Proyectos.
La CD está integrada por 11 miembros (cinco socios fundadores, una colaboradora semi - rentada y cuatro colaboradores voluntarios), que representan las diferentes áreas del Club: Proyectos, Diseño y Comunicación, Gastronomía, administración y Asuntos Legales, y Relaciones Institucionales. Éstos se articulan entre sí para llevar adelante los diferentes proyectos. Luego, cada departamento conforma sus propios equipos de trabajo, que poseen dinámicas de trabajo propias.
El Área de Proyectos, por su parte, se subdivide en distintos equipos de trabajo por áreas (música, artes escénicas, cine y artes audiovisuales, arte, literatura, formación, etc.), conformados por colaboradores en su gran mayoría voluntarios, que llevan adelante ciclos y eventos en forma individual o coordinadas con otras áreas y departamentos.
 Todos los miembros del staff de Matienzo participan en Reuniones de Proyectos, semanales o quincenales. Los objetivos de estas instancias son: lograr una comunicación y una toma de decisiones consensuada y transversal; resolver en conjunto detalles y decisiones relativas a cada proyecto; recibir y/o generar nuevos proyectos; realizar evaluaciones de cada proyecto en conjunto; compartir las diversas experiencias y formas de trabajo; integrar a nuevos colaboradores y desarrollar las potencialidades e intereses de cada uno; fomentar los vínculos personales, y servir como espacios de formación continua en gestión y producción.
Esta estructura de trabajo, horizontal, receptiva y dinámica, permite que los colaboradores participen en varias áreas a la vez, o se integren a distintos equipos para cada proyecto. Matienzo desarrolla en estas instancias toda la línea de producción de la gran mayoría de las actividades que se llevan a cabo en el espacio, desde la gestación de ideas (que surgen de los propios miembros del staff o de otras personas que son invitadas a sumarse al staff para trabajar en conjunto dichos proyectos; la mayoría suelen, luego de concluir el evento, participar de nuevos proyectos relacionados) hasta la producción y posproducción.
El Club Cultural Matienzo apuesta a los talleres y seminarios como espacios de institucionalización de los intercambios de conocimientos e ideas que se dan informalmente y a toda hora en el club cultural. En este sentido, la oferta de talleres privilegia las áreas que se desarrollan en toda la actividad de Matienzo: cine, música, artes visuales, fotografía, teatro, letras y artes corporales, así como los que proponen entrecruzamientos entre disciplinas (letras y teatro –narración oral escénica–, letras y música –composición de canciones–, fotografía  y filosofía–lo fotográfico–), y los que se centran en la gestión y producción de cultura.
El Club Cultural Matienzo gestiona exposiciones de arte con el objetivo de poner en valor, difundir y potenciar las obras de artistas visuales emergentes, e incrementar la conciencia cultural y el debate a través de la integración y el intercambio de dichas obras con las distintas propuestas culturales del Club.
Matienzo busca constituirse como un espacio alternativo para la presentación de la gran cantidad de artistas locales cuya demanda de espacios de calidad aún no se ve satisfecha: La cultura joven en la Ciudad de Buenos Aires sufrió un feroz impacto como consecuencia de la tragedia ocurrida en República de Cromañón.
Matienzo busca constituirse como un espacio alternativo para la presentación de la gran cantidad de artistas locales cuya demanda de espacios de calidad aún no se ve satisfecha: un espacio que respalde con compromiso la labor artística y promueva el encuentro a través de la acción y la participación, el desarrollo de plataformas para la formación y el empoderamiento de nuevos artistas, y la difusión de artistas de trayectorias reconocidas.
 Se intenta transmitir una sensación de “profesionalismo hogareño”, permitiendo una relación de per tenencia y apropiación para con el Club, a la vez que se desarrollan actividades de alta complejidad a nivel técnico y de producción.

Aclaración: La información para realizar el trabajo fue recogida de la página del club cultural y de algunas notas de prensa..

sábado, 7 de mayo de 2011

Encunetro con lo no pensado..primera visita

El espacio cultural que elegimos fue el Club cultural Matienzo. No tardamos mucho en decidir el lugar, en realidad fue nuestra segunda opción, la primera era visitar la feria de arte ubicada en plaza Cortázar, ya que aprovecharíamos el fin de semana y nos parecía bastante interesante el lugar, pero el clima no estuvo de nuestro lado. Nos encontramos con un día totalmente gris, lluvioso y de mucho frio. En consecuencia,  tuvimos que optar por la segunda opción que era el club Matienzo.
Viajando en el colectivo rumbo a encontrarme con mis compañeros, iba pensando  en el nombre del lugar, trataba de imaginarme con lo que me encontraría en aquel lugar; ansiosa, imaginaba un lugar referido al arte, con exposiciones de pinturas, alguna charla, etc. Cuando finalmente llegamos, en principio se asemejaba a como lo había imaginado. Su entrada presentaba una fachada antigua, se trataba de una casa, similar como tantas otras. Lo único que la distinguía de las demás era el cartel en la entrada que decía el nombre del lugar. Cuando finalmente logramos entrar  me di cuenta que nada de lo que había imaginado hasta ese momento se asemejaba a  lo que estaba viendo, a lo que era el lugar. Imagine encontrarme con un lugar parecido a un museo, no sé porque, fue lo primero que vino a mi mente, pero me encontré con algo totalmente distinto a lo que  había armado en mi mente. Apenas uno entra al lugar se encuentra con un ambiente muy under; se pueden observar unos cuadros muy llamativos, entre otros, y  fotografías de personas, pero con el detalle particular de pequeños pedazos de cintas, los cuales  tapaban sus ojos. Otra pintura que llamo mi atención, simplemente porque no lo entendí, y  la cual me daba escalofríos, era el dibujo de un conejo con cuerpo de hombre que parecía enojado y a lo lejos, en la misma pintura, un cuadro con la imagen de lo que parecía el rostro de un hombre. Tal vez lo que le daba ese aspecto macabro a la pintura, la cual me transmitía una sensación rara, era causada por las luces que no solo ambientaban las fotografías y la pintura sino que también se podía apreciar  con ella unos dibujos hechos con papel y cinta, con lo cual  al tener el lugar luces violetas lograba un efecto fosforescente sobre las paredes.
 En el fondo de la planta baja se encontraba un pequeño escenario en el cual se presentan las diferentes propuestas musicales y teatrales, pero además con la particularidad de poseer una pantalla, en la cual imaginamos se proyectan los ciclos de cine.
Como llegamos temprano decidimos recorrer el lugar, subimos unas escaleras,  las cuales eran demasiado angostas y empinadas, hasta llegar al primer piso el cual se presentaba diferente al piso anterior, con  tan solo unos sillones para sentarse y unas mesitas, se diferenciaba al piso de abajo porque este poseía  un aspecto más mascado de  casa. Luego continuamos subiendo hasta encontrarnos con  la terraza, allí un patio chico y oscuro, en  el cual se podía apreciar varios dibujos en sus paredes. Nos llamo la atención un cuarto que había en la terraza, tenía una pequeña ventana por la cual observamos que había adentro unas computadoras y unos chicos, lo que daba a entender que estaban preparando lo que sería el programa de radio de La Colmena, el cual transmiten desde allí. Luego decidimos bajar y seguir recorriendo.
En la entrada también se encuentra un cronograma con todas las actividades que se ofrecen día a día; ciclos de cine, shows en vivo de rock, jazz, tango, muestras de arte, etc. Luego de tanto recorrer, decidimos sentarnos para  simplemente disfrutar de la música del lugar. Cuando de repente sube al escenario un hombre y su guitarra, con la cual comienza a tocar unas bellas melodías.  El sonido de su guitarra era suave y  atrapante, sólo era cuestión de dejarse llevar por la música. Después,  sube una chica que anteriormente estaba sentada en una pequeña mesa, expectante, escuchando al hombre. Acomoda el micrófono, y comienza a cantar al compás de la guitarra.
Al cabo de unas horas en el lugar decidimos irnos. Particularmente, el lugar  me dejó  la sensación de querer volver y poder aprovechar  todas las actividades del lugar, charlar un poco mas con la gente que es habitué del lugar, llegar a ver los  ciclos de cine, etc. La verdad es que llegamos con una idea vaga de lo que sería el lugar y nos terminamos yendo con ganas de más. Verdaderamente un lugar fuera de lo común.

viernes, 29 de abril de 2011

Una primera Vez....

En este momento el  recuerdo más fuerte que tengo sobre mis inicios con la lectura son los cuentos infantiles como caperucita roja, los tres chanchitos, etc.; ya desde muy chica me gustaba que mi mama me lea un cuento antes de irme a dormir.
Muchas historias hermosas para leer, pero hay dos libros en particular que llamaron mi atención en la lectura, dos momentos bien separados, uno de mi niñez y otro de mi  adolescencia. El primero es el libro del “Rey León”, el cual primero había visto la película, pero como la historia de ese  pequeño león huérfano me había llamado tanto la atención, quería tener el libro para leerlo uno y otra vez; además era un libro con grandes dibujos que relataban la historia. Me llamaba la atención que esos dibujos no trataban cualquier momento de la película sino que se detenían en los momentos claves de la historia, como el nacimiento y presentación  de un leoncito heredero de un reinado. La muerte del padre, la envidia de su tío, la venganza de ese leoncito ya adulto; todos esos temas que para mi corta edad todavía no llegaba a comprender en su totalidad, no tenía mucha noción del significado de lo que era la muerte, la venganza; cosa que sin duda llamaron fuertemente mi atención, a tal punto de preguntarle a mis padres sobre su significado.
El otro libro el cual se me viene a la mente se sitúa en una época ya distante a la niñez, en realidad no tan distante, en el inicio de mi adolescencia. Esos años en los que se comienzan a dejar los juegos, las muñecas, para comenzar a ser una señorita, como decía mi mamá.  Recuerdo que en el colegio comienza a dictarse un programa de lectura en el cual todos los meses  debíamos leer un libro diferente. Leímos varios libros, varios escritores, pero hubo uno en particular que realmente me marco creo yo  de por vida, y creo que a varias personas también; no solo en cuanto a la lectura sino al modo de conocer nuestra historia y el modo de pensar. Se trata del “Informe Nunca más”, recuerdo que cuando lo vi por primera vez lo que más llamo mi atención fue la tapa, toda roja y la palabra   “DESAPARECIDOS” que si bien me habían contado lo que había sucedido durante la dictadura, no tenia real dimensión de cómo habían sucedido los hechos.
A  medida que iba leyendo los capítulos no podía creer lo que estaba leyendo, los testimonios de esas personas, no podía creer que todas esas barbaridades habían sucedido realmente, me parecía una realidad totalmente paralela. Hasta entonces no me habían interesado mucho los  sucesos de historia, pero luego de haber leído el libro he tratado de informarme cada vez más sobre las historias de los desaparecidos, y los sucesos de esa época nefasta de la dictadura.

Lo que soy...

Presentarme.  Decir quién soy, que es lo que quiero ser, que es lo que espero. Son todas cuestiones que podrían conformar una presentación sobre uno mismo, para que me conozcan un poquito  más. Pero como decirles quien soy, si todavía  estoy tratando de descubrir  que es lo que me define, tratando de acallar las voces que me dicen que tengo que ser de una determinada manera, que tengo que trabajar, estudiar y seguir una vida acorde a lo que desde chica me han inculcado mis padres. Para darle lugar a lo que realmente me apasiona, a lo que tengo ganas de ser realmente. Siempre imagino y sueño con que algún día finalmente pueda trabajar de lo que me apasiona, y logre estar en plenitud con las personas que quiero, creo ferviente mente que lo voy a lograr, que estoy en el camino correcto, pero todavía queda mucho camino por recorrer.
Como podrán ver, soy una persona muy apasionada, de mucho corazón y siempre me gusta ver el lado bueno de las cosas. Soy de esas personas que de  entre todo lo malo siempre trato de encontrarle su lado positivo y no quedarme solo con lo malo. Me gusta hacer muchas payasadas y tratar de disfrutar al máximo con mi familia y amigos. Alguien una vez me dijo que para encontrar  la felicidad no hacía falta toda una vida, que no había que buscarla en un determinado lugar, sino que la felicidad se puede  encontrar  en todos lados, solo hace falta poder verlos, encontrar  esos pequeños momentos de plena felicidad. Esas palabras me quedaron grabadas y son mi motor. Considero que por lo menos mi felicidad la puedo encontrar  todos los días, a pocos metros, no tengo que viajar, ni buscar; mi felicidad está en mi familia, en mis padres y mi hermana (si, ya lo sé un poco cursi), aunque  tengamos momentos difíciles, son muchos más los momentos de alegría y felicidad. Mi papá, un hombre grande, de campo, muy testarudo en algunas cosas pero sin lugar a dudas, el mejor papá. Mi mamá, una mujer  a la cual la vida la ha golpeado mucho, pero que  ha sabido levantar se y seguir adelante. Finalmente mi hermana mayor, con ella somos el agua y el aceite, tenemos gustos y formas de ser muy diferentes ; de chicas nos peleábamos mucho, pero siempre ha sido mi apoyo,  mi confesora, mi compinche de travesuras, salidas, risas, secretos; con lo cual a medida que fuimos creciendo todas esas diferencias se evaporaron.
Con respecto a la lectura desde muy chica me llamaron mucho la atención los libros, los cuentos, las fábulas,  desde sus gráficas hasta las historias.  He leído novelas y cuentos, pero por desgracia  no encontré  un libro el cual me llegara a  apasionar tanto como para convertirme en una ferviente lectora, con lo cual tuve que esperar hasta la adolescencia para volverme a encontrar con ese sentimiento de  curiosidad por los libros. El  leer,  no por  una tarea o un deber; sino el poder  entrar  en una librería no solo para leer los títulos de los libros, ver sus gráficas, ojear un par de páginas sin entender,  sino sentir esa curiosidad de saber de qué trata el libro, llevármelo a casa,  comenzar a leer unas primeras líneas para luego no poderme detener hasta llegar al final. Los libros que más me gustan no son las novelas o cuentos, sino las crónicas o investigaciones, es más, cuando era solo una niña ya había armado una especie de libro en donde a través de diccionarios y manuales investigaba  todo sobre  los dinosaurios, era algo que realmente me apasionaba, con lo cual transcribía lo que me resultaba más relevante.
En cuanto a la escritura, siempre me gusto escribir mucho, me pasaba horas y horas transcribiendo de algún libro las cosas que me gustaban. Por ese entonces Internet sólo era un sueño, había que sentarse en una biblioteca y escribir lo que se necesitara, en ésta época digital parecería que lo que estoy diciendo fuese hace miles de años.  Siempre tuve un gran afecto e interés por la escritura aunque soy consciente que me cuesta sentarme y dejarme llevar por la pluma, en este caso, por el teclado. Entonces pensé, si junto mi pasión por la escritura más el interés por los libros, me daría por resultado una carrera universitaria que tuviera que ver con lo social. A diferencia de muchos chicos, no estuve mucho tiempo deliberando cual era la carrera que me gustaría seguir, se lo debo a mi gran maestra del secundario la cual dictaba la materia de comunicación; en ella encontré el deseo de seguir estudiando periodismo. Fue así como decidí anotarme en la carrera de Ciencias de la comunicación, la cual ya estoy cursando mi tercer año de carrera, ya sea con idas y venidas, noches de desvelo, aunque se encuentre lejos de casa  nunca es un malestar porque cada materia, cada clase, es una nueva enseñanza, un nuevo conocimiento apasionante. Finalmente, me anote en taller por todo lo que mencione anteriormente, mi gran interés por la lectura y la escritura que resultan ser los pilares básicos  y de los más importantes, los cuales debo y deseo perfeccionar. Espero que al finalizar el año pueda cumplir con mi deseo