jueves, 26 de mayo de 2011

Club Cultural Matienzo (Primer evento)

Jueves por la noche, una noche que prometía ser la gran agasajadora de una nueva visita al CCM; es curioso, ya que,  no se observaba  en las calles la misma cantidad de personas caminando y encontrándose, como es característico de los viernes en el comienzo del fin de semana, del descanso y el ocio. Pero a diferencia del viernes de fiesta creo que el jueves por la noche es más propenso al encuentro con amigos, distenderse del trabajo y los problemas diurnos.
Por primera vez, fui la primera en llegar, suelo no ser muy puntual, pero en esta ocasión estaba tan ansiosa de llegar a Matienzo,  no quería perderme el inicio del evento al que asistiríamos. Debo reconocer que no fue en vano el hecho de llegar temprano, ya que pude observar detenidamente el contexto que rodea a Matienzo, algo que no había hecho en la anterior visita. Para empezar, lo más notorio que distingue a Matienzo del resto de las casas de la cuadra  es su fachada, el frente de la casa; en contraste con el blanco de las casas aledañas,  ésta se encuentra  totalmente decorada con dibujos similares a los grafitis, algo muy original y llamativo, lo cual genera en uno,  lo que el lugar busca, la curiosidad y finalmente entrar y descubrir lo que el CCM tiene para ofrecer.
Otra de las observaciones que pude realizar  mientras esperaba a mis compañeros, era la llegada al lugar de varias personas, pero no parecían que esa fuera su primera visita, sino hasta habitúes del lugar, como si allí se diera la cita de encuentro de varios amigos.
Finalmente llegaron mis compañeros y decidimos entrar. En principio decidimos visitar la muestra de cuadernos con la cual estábamos realmente intrigados, ya que cuando la vimos en la página del sitio como una de las actividades de la noche, nos llamo la atención como seria la temática de la misma. La cual nuevamente, como en la anterior  visita,  no coincidió con lo que había imaginado que sería. Me resulto interesante el hecho de encontrar  una habitación con las paredes forradas, en lo que serian unos bosquejos de dibujos, escritos, hasta retratos de personas; algunos más prolijos, otros más improvisados, pero todos con una idea surrealista y libre. En ningún lugar describía ni explicaba sobre que trataba la exposición, ni lo que estaba viendo, con lo cual pensamos que sería el solo hecho de conocer los trabajos y darle una libre interpretación.
Luego de ello decidimos ver si había otro evento en la terraza,  y nos encontramos con otro mundo. Personalmente me sentí como si hubiera entrado en  la casa de un vecino sin previo aviso;  fue raro,  porque había muchas personas conversando y cenando, pero percibido desde afuera daba una sensación de que todos se conocían entre sí, con lo cual se notaba demasiado que nosotros éramos los nuevos, como si fuéramos turistas. Rápidamente se me vino la imagen de estar en medio de una gran reunión de amigos, en la cual Matienzo es la cita obligada de los jueves. Sensación que fue percibida no sólo por mí, sino también por los chicos que estaban trasmitiendo  en vivo, el programa de radio “La Colmena”. En el programa,  daban una pequeña reseña sobre el público característico que cada noche asiste al CCM: los lunes son más formales, los miércoles es noche de hombres, y efectivamente, los miércoles la cita de amigos.
Mientras esperábamos ver el evento de la noche, una banda francesa, decidimos relajarnos y disfrutar del lugar. De pronto, se nos acercó una chica con un acento raro, consultándonos a cerca de lo que le habían dado en la entrada, sobre la consumición que daban junto con la entrada.  Parecía desorientada, perdida; la invitamos a sentarse con nosotros y nos comentó que debía encontrarse con sus amigas en Matienzo,  pero no las encontraba y no podía comunicarse con ellas. Inmediatamente nos dimos cuenta que era extranjera, ya que le costaba hablar en español.
Su nombre era Erika, nacida en Canadá, EE.UU; había llegado en febrero a  Argentina, a través de un intercambio impulsado por la Universidad. Llegó para estudiar Desarrollo Internacional y entre otras materias también español, su estadía termina en junio. Nos comentaba que,  uno de los objetivos principales de su viaje era  poder conocer personas y poder entablar una charla para perfeccionar su castellano.
Finalmente cuando mi reloj marcaba  la medianoche, comienza a sonar la banda, mientras comienza a llenarse el lugar. Una banda  cuya peculiaridad era su vocalista principal, una pelirroja, cuyas canciones eran en  francés; más allá de no entender que es lo que decía las letras de las canciones y, a través de las mismas, lograba transportarte hacia un lugar desconocido y familiar al mismo tiempo.
El poder sentirse, como si uno estuviera realmente en cualquier bar bohemio de los suburbios de la gran Francia, pero sin la necesidad de tener que viajar,  uno lo puede descubrir  con tal solo cruzar la vieja puerta de la casona de la calle Matienzo 2424.

LA HISTORIA (TOMA 2)

Club Cultural Matienzo..



¿Cómo es el nacimiento de un espacio cultural?¿¿Qué es lo que los impulsa a querer luchar por un lugar cultural?¿Cómo se lleva adelante el lugar?
El Club Cultural Matienzo se inauguro  el 7de noviembre de 2008, ubicado en la zona de Palermo/Colegiales, Buenos Aires; es un proyecto auto gestionado auto sustentado y colaborativo, miembro de MECA, ESCENA y Fora do eixo.
Matienzo nace como un sueño, un anhelo de un grupo de amigos por tener un espacio en donde llevar a cabo sus proyectos. Este grupo de amigos está conformado por cuatro de ellos que se conocían desde la adolescencia y el restante lo conocieron jugando al futbol, lo más interesante es que todos venían de ámbitos muy diferentes: una socióloga, un abogado, un especialista en sistemas, un cocinero y un artista visual. Reunidos con el objetivo de tener un lugar alternativo para la cultura, en donde los artistas nuevos y consagrados tengan su lugar para el encuentro.
 Todo comienzo a través de dos proyectos culturales diferentes. Por ese tiempo tres de ellos estudiaban en el ISN (internacional student network buenos aires): los cuales tenían un proyecto ocio-cultural, en el cual organizaban fiestas, torneos de futbol y ciclos de cine argentino subtitulado. Por otro lado, los otros dos se enfocaban en un proyecto de arte y cultura. Como ambos necesitaban de un lugar para llevar a cabo esos proyectos, decidieron compartir uno, y allí surgió la idea de ir por más y pensar en un proyecto más amplio.
Luego de visitar varias propiedades para dar forma al proyecto, dieron con una que los enamoro, y que hoy en día es la casona de Matienzo 2424. Más allá del encanto que generaba la casa, se encontraba bastante deteriorara y necesitaba de muchos arreglos. Pero con la ayuda de amigos y conocidos, además de las donaciones que recibían de todos, trabajaron para remodelarla lo más pronto posible, y así poder inaugurar y empezar a generar algunos ingresos para sustentar el lugar y poder recuperar algo de lo invertido.
 El objetivo principal era invitar a los artistas, que se sientan cómodos y libres para la concreción y difusión de sus proyectos, y  de ese modo darse a conocer como espacio cultural y por lo tanto, sea recomendado Matienzo como un buen lugar para presentar nuevas ideas y proyectos.
Con el paso del tiempo ese pequeño grupo de amigos fue creciendo y sumando ideas para nuevas actividades; hoy en día  Matienzo cuenta con más de 60 personas que conforman el grupo de trabajo en las distintas áreas, ya sea de música, artes escénicas, cine  y artes visuales, arte, literatura, formación, etc. Quienes son los encargados de poner en marcha todas las actividades que se pueden apreciar en el CCM.


lunes, 16 de mayo de 2011

Armando la historia..



El Club Cultural Matienzo es un multiespacio dedicado a la generación, producción y presentación de contenidos culturales. Inaugurado el 7 de noviembre del 2008, el Club Cultural Matienzo está situado en la zona de Palermo/Colegiales, Buenos Aires, en una casa de tres pisos construida en 1922 y restaurada por los creadores del proyecto.

Matienzo es un proyecto concebido e implementado en forma independiente por un grupo de amigos, grupo que fue y sigue ampliándose con personal rentado, semi-rentado y voluntario, hasta formar un equipo de trabajo que hoy cuenta con más de 20 personas y que ha implementado una metodología de trabajo que constituye una de las características distintivas del proyecto.
El proyecto se sostiene económicamente en base a los propios recursos generados por éste, a través de los ingresos en concepto de entradas a espectáculos y de lo generado por el área gastronómica. Más allá de las políticas de captación de apoyos y subsidios, la auto financiación es uno de los grandes objetivos del Club.
La metodología de trabajo es el colectivismo y la autogestión, desarrollando espacios de gestación de ideas y proyectos a través de los cuales los artistas y todos los interesados pueden transformarse en gestores y productores de sus propios eventos y ciclos. De esta manera y en el marco del club, se generan interacciones creativas, y se idean eventos y proyectos que reflejan los intereses y valores de los propios artistas y productores involucrados.
Los equipos de trabajo del Club Cultural Matienzo se organizan en torno a una Comisión Directiva y un Área de Proyectos.
La CD está integrada por 11 miembros (cinco socios fundadores, una colaboradora semi - rentada y cuatro colaboradores voluntarios), que representan las diferentes áreas del Club: Proyectos, Diseño y Comunicación, Gastronomía, administración y Asuntos Legales, y Relaciones Institucionales. Éstos se articulan entre sí para llevar adelante los diferentes proyectos. Luego, cada departamento conforma sus propios equipos de trabajo, que poseen dinámicas de trabajo propias.
El Área de Proyectos, por su parte, se subdivide en distintos equipos de trabajo por áreas (música, artes escénicas, cine y artes audiovisuales, arte, literatura, formación, etc.), conformados por colaboradores en su gran mayoría voluntarios, que llevan adelante ciclos y eventos en forma individual o coordinadas con otras áreas y departamentos.
 Todos los miembros del staff de Matienzo participan en Reuniones de Proyectos, semanales o quincenales. Los objetivos de estas instancias son: lograr una comunicación y una toma de decisiones consensuada y transversal; resolver en conjunto detalles y decisiones relativas a cada proyecto; recibir y/o generar nuevos proyectos; realizar evaluaciones de cada proyecto en conjunto; compartir las diversas experiencias y formas de trabajo; integrar a nuevos colaboradores y desarrollar las potencialidades e intereses de cada uno; fomentar los vínculos personales, y servir como espacios de formación continua en gestión y producción.
Esta estructura de trabajo, horizontal, receptiva y dinámica, permite que los colaboradores participen en varias áreas a la vez, o se integren a distintos equipos para cada proyecto. Matienzo desarrolla en estas instancias toda la línea de producción de la gran mayoría de las actividades que se llevan a cabo en el espacio, desde la gestación de ideas (que surgen de los propios miembros del staff o de otras personas que son invitadas a sumarse al staff para trabajar en conjunto dichos proyectos; la mayoría suelen, luego de concluir el evento, participar de nuevos proyectos relacionados) hasta la producción y posproducción.
El Club Cultural Matienzo apuesta a los talleres y seminarios como espacios de institucionalización de los intercambios de conocimientos e ideas que se dan informalmente y a toda hora en el club cultural. En este sentido, la oferta de talleres privilegia las áreas que se desarrollan en toda la actividad de Matienzo: cine, música, artes visuales, fotografía, teatro, letras y artes corporales, así como los que proponen entrecruzamientos entre disciplinas (letras y teatro –narración oral escénica–, letras y música –composición de canciones–, fotografía  y filosofía–lo fotográfico–), y los que se centran en la gestión y producción de cultura.
El Club Cultural Matienzo gestiona exposiciones de arte con el objetivo de poner en valor, difundir y potenciar las obras de artistas visuales emergentes, e incrementar la conciencia cultural y el debate a través de la integración y el intercambio de dichas obras con las distintas propuestas culturales del Club.
Matienzo busca constituirse como un espacio alternativo para la presentación de la gran cantidad de artistas locales cuya demanda de espacios de calidad aún no se ve satisfecha: La cultura joven en la Ciudad de Buenos Aires sufrió un feroz impacto como consecuencia de la tragedia ocurrida en República de Cromañón.
Matienzo busca constituirse como un espacio alternativo para la presentación de la gran cantidad de artistas locales cuya demanda de espacios de calidad aún no se ve satisfecha: un espacio que respalde con compromiso la labor artística y promueva el encuentro a través de la acción y la participación, el desarrollo de plataformas para la formación y el empoderamiento de nuevos artistas, y la difusión de artistas de trayectorias reconocidas.
 Se intenta transmitir una sensación de “profesionalismo hogareño”, permitiendo una relación de per tenencia y apropiación para con el Club, a la vez que se desarrollan actividades de alta complejidad a nivel técnico y de producción.

Aclaración: La información para realizar el trabajo fue recogida de la página del club cultural y de algunas notas de prensa..

sábado, 7 de mayo de 2011

Encunetro con lo no pensado..primera visita

El espacio cultural que elegimos fue el Club cultural Matienzo. No tardamos mucho en decidir el lugar, en realidad fue nuestra segunda opción, la primera era visitar la feria de arte ubicada en plaza Cortázar, ya que aprovecharíamos el fin de semana y nos parecía bastante interesante el lugar, pero el clima no estuvo de nuestro lado. Nos encontramos con un día totalmente gris, lluvioso y de mucho frio. En consecuencia,  tuvimos que optar por la segunda opción que era el club Matienzo.
Viajando en el colectivo rumbo a encontrarme con mis compañeros, iba pensando  en el nombre del lugar, trataba de imaginarme con lo que me encontraría en aquel lugar; ansiosa, imaginaba un lugar referido al arte, con exposiciones de pinturas, alguna charla, etc. Cuando finalmente llegamos, en principio se asemejaba a como lo había imaginado. Su entrada presentaba una fachada antigua, se trataba de una casa, similar como tantas otras. Lo único que la distinguía de las demás era el cartel en la entrada que decía el nombre del lugar. Cuando finalmente logramos entrar  me di cuenta que nada de lo que había imaginado hasta ese momento se asemejaba a  lo que estaba viendo, a lo que era el lugar. Imagine encontrarme con un lugar parecido a un museo, no sé porque, fue lo primero que vino a mi mente, pero me encontré con algo totalmente distinto a lo que  había armado en mi mente. Apenas uno entra al lugar se encuentra con un ambiente muy under; se pueden observar unos cuadros muy llamativos, entre otros, y  fotografías de personas, pero con el detalle particular de pequeños pedazos de cintas, los cuales  tapaban sus ojos. Otra pintura que llamo mi atención, simplemente porque no lo entendí, y  la cual me daba escalofríos, era el dibujo de un conejo con cuerpo de hombre que parecía enojado y a lo lejos, en la misma pintura, un cuadro con la imagen de lo que parecía el rostro de un hombre. Tal vez lo que le daba ese aspecto macabro a la pintura, la cual me transmitía una sensación rara, era causada por las luces que no solo ambientaban las fotografías y la pintura sino que también se podía apreciar  con ella unos dibujos hechos con papel y cinta, con lo cual  al tener el lugar luces violetas lograba un efecto fosforescente sobre las paredes.
 En el fondo de la planta baja se encontraba un pequeño escenario en el cual se presentan las diferentes propuestas musicales y teatrales, pero además con la particularidad de poseer una pantalla, en la cual imaginamos se proyectan los ciclos de cine.
Como llegamos temprano decidimos recorrer el lugar, subimos unas escaleras,  las cuales eran demasiado angostas y empinadas, hasta llegar al primer piso el cual se presentaba diferente al piso anterior, con  tan solo unos sillones para sentarse y unas mesitas, se diferenciaba al piso de abajo porque este poseía  un aspecto más mascado de  casa. Luego continuamos subiendo hasta encontrarnos con  la terraza, allí un patio chico y oscuro, en  el cual se podía apreciar varios dibujos en sus paredes. Nos llamo la atención un cuarto que había en la terraza, tenía una pequeña ventana por la cual observamos que había adentro unas computadoras y unos chicos, lo que daba a entender que estaban preparando lo que sería el programa de radio de La Colmena, el cual transmiten desde allí. Luego decidimos bajar y seguir recorriendo.
En la entrada también se encuentra un cronograma con todas las actividades que se ofrecen día a día; ciclos de cine, shows en vivo de rock, jazz, tango, muestras de arte, etc. Luego de tanto recorrer, decidimos sentarnos para  simplemente disfrutar de la música del lugar. Cuando de repente sube al escenario un hombre y su guitarra, con la cual comienza a tocar unas bellas melodías.  El sonido de su guitarra era suave y  atrapante, sólo era cuestión de dejarse llevar por la música. Después,  sube una chica que anteriormente estaba sentada en una pequeña mesa, expectante, escuchando al hombre. Acomoda el micrófono, y comienza a cantar al compás de la guitarra.
Al cabo de unas horas en el lugar decidimos irnos. Particularmente, el lugar  me dejó  la sensación de querer volver y poder aprovechar  todas las actividades del lugar, charlar un poco mas con la gente que es habitué del lugar, llegar a ver los  ciclos de cine, etc. La verdad es que llegamos con una idea vaga de lo que sería el lugar y nos terminamos yendo con ganas de más. Verdaderamente un lugar fuera de lo común.